Cómo dividí mi disco C: cuando Windows me decía “NO” – Mi experiencia real con MiniTool Partition Wizard

Última actualización: 8 de febrero de 2026

Esta es la historia de cómo intenté hacer algo aparentemente simple —dividir mi disco duro interno en dos particiones— y terminé descubriendo que Administración de discos de Windows tiene límites que nadie te explica claramente. Si tú también estás ahí, leyendo foros a las 2 de la mañana buscando “por qué no puedo reducir C:”, este artículo es para ti.

Te voy a contar todo: los errores que cometí, el tiempo que perdí haciendo cosas que no servían, y finalmente la solución que me funcionó. Sin tecnicismos raros, sin venderte humo. Solo mi experiencia real, narrada como se la contarías a un amigo tomando café.


Por qué quería dividir el disco (y seguramente tú también)

Mi situación era típica: tenía Windows 11 instalado en un disco de 1TB (técnicamente 931 GB después de formato), todo en una sola partición C:. Sistema operativo, programas, descargas, proyectos de trabajo, fotos personales, todo mezclado en el mismo lugar.

Y eso funciona… hasta que no funciona. Porque cuando necesitas hacer backup, terminas copiando el sistema junto con tus datos. Cuando formateas, tienes que mover todo. Cuando organizas archivos, la carpeta de usuario se vuelve un caos.

Lo que yo quería era simple:

  • C: para el sistema – Windows, programas instalados, configuraciones.
  • D: para datos – documentos, proyectos, descargas, multimedia.

Esto no solo es más ordenado. También facilita los backups (haces imagen de C:, copias incrementales de D:), las migraciones (mueves D: a otro disco sin tocar Windows) y la tranquilidad mental de tener las cosas separadas.

Así que un sábado por la tarde dije: “ok, vamos a hacerlo”.


Primera parada: Administración de discos (y el primer golpe de realidad)

Abrí la herramienta de siempre. Ya sabes cuál: presionas Win + X, eliges Administración de discos, y ves tus particiones en una interfaz que parece de Windows Vista pero funciona igual desde entonces.

Mi plan era:

  1. Clic derecho en C: → “Reducir volumen”
  2. Reducir digamos 500 GB
  3. Crear D: con ese espacio
  4. Mover mis datos a D:
  5. Fin

En teoría, 5 minutos. En la práctica…

Hice clic derecho en C:, seleccioné “Reducir volumen”. Windows empezó a “consultar el espacio disponible”. Y aquí viene el primer problema: eso puede tardar. No son 10 segundos. A veces son 5 minutos, a veces 15, dependiendo del tamaño de tu disco y qué tanto lo uses.

Esperé. Finalmente apareció el cuadro de diálogo con el resultado:

“Espacio disponible para reducir: 12,450 MB

Doce gigas. DOCE. Yo tenía cientos de GB libres y Windows me ofrecía 12 GB.

Mi primera reacción fue: “ok, debe ser un bug”. Cerré, reinicié, volví a intentar. Mismo resultado. A veces me daba 10 GB, a veces 15, nunca más de 20.

¿Y sabes qué? Windows no te explica por qué. No hay un mensaje tipo “no puedo reducir más porque hay archivos del sistema en tal posición”. Simplemente: “12 GB, tómalo o déjalo”.


Los tropiezos: todo lo que intenté y no funcionó (para que tú no pierdas tiempo)

Ahí empecé la ruta de los foros. Y como probablemente tú también llegaste aquí buscando soluciones, te cuento qué probé y qué pasó:

Intento #1: Limpiar espacio en disco

La primera sugerencia siempre es: “limpia archivos temporales, vacía la papelera, desinstala programas”.

Yo hice todo eso. Usé el limpiador de Windows, borré archivos de descarga viejos, desinstalé juegos que ya no jugaba. Liberé como 80 GB.

Volví a Administración de discos. Resultado: ahora me dejaba reducir… 14 GB. O sea, 2 GB más que antes. Progreso casi invisible.

Conclusión: Limpiar espacio ayuda, pero no resuelve el problema de fondo.

Intento #2: Desfragmentar

Otra sugerencia clásica: “desfragmenta el disco para que los archivos estén contiguos”.

Esto tiene sentido en HDD (discos mecánicos). En mi caso yo tenía un SSD, donde la desfragmentación no aplica de la misma forma (Windows optimiza SSDs diferente). Pero por si acaso, hice una “optimización”.

Resultado: cero cambio. Seguía limitado a 12-15 GB de reducción.

Conclusión: En SSD no ayuda. En HDD puede ayudar un poco, pero no es la solución mágica.

Intento #3: Desactivar archivo de paginación e hibernación

Aquí la cosa se pone técnica. El problema real de por qué Windows no te deja reducir más es que hay archivos “inamovibles” cerca del final de la partición:

  • Pagefile.sys – el archivo de paginación (memoria virtual)
  • Hiberfil.sys – el archivo de hibernación
  • Puntos de restauración del sistema

Estos archivos están “clavados” en ciertas posiciones del disco y Windows no puede moverlos fácilmente con su herramienta integrada.

Probé desactivar la paginación y la hibernación (hay comandos para eso), reinicié, volví a intentar reducir. Esta vez… me dejó reducir 35 GB. ¡Progreso!

Pero espera. Yo necesitaba reducir 500 GB. Treinta y cinco no me servían de nada. Y además, desactivar paginación e hibernación tiene efectos secundarios:

  • Sin hibernación, pierdes la opción de “hibernar” el PC (a mí no me importaba, pero a algunos sí)
  • Sin paginación, si te quedas sin RAM, el sistema puede ponerse lento o cerrar programas

Conclusión: Ayuda un poco, pero no es suficiente. Y tiene trade-offs.

Intento #4: Buscar soluciones “mágicas” en YouTube

Vi varios videos tipo “SOLUCIÓN DEFINITIVA para reducir C:”. La mayoría repetían lo mismo: limpiar disco, desfragmentar, desactivar paginación.

Algunos sugerían usar comandos de PowerShell o scripts. Los probé. Algunos funcionaron igual que Administración de discos, otros dieron errores.

Conclusión: No hay solución mágica con comandos nativos de Windows. El límite es real.


El punto de quiebre: entender qué está bloqueando Windows

Después de horas de intentos, me senté a entender el problema de verdad.

El tema es así: cuando tú reduces una partición, Windows solo puede reducir desde el “final” hacia atrás. Es como si tuvieras una habitación llena de muebles y quisieras hacer una pared más corta: necesitas que el espacio al final esté vacío.

Pero en un disco con Windows instalado, el “final” casi nunca está vacío. Hay archivos del sistema repartidos por todas partes. Y Administración de discos no puede moverlos.

Imagina esto:

[Sistema] [Programas] [Tus datos] [Archivo inamovible X] [Espacio libre]

Aunque tengas “Espacio libre” al final, Windows no puede reducir más allá de donde está “Archivo inamovible X”. Porque no lo puede mover con su herramienta básica.

Ahí fue donde entendí: necesito una herramienta que sí pueda mover archivos del sistema para liberar el final de la partición.


La solución que me funcionó: MiniTool Partition Wizard

Busqué “software para reducir partición C cuando Windows no deja” y aparecieron varias opciones: EaseUS Partition Master, AOMEI Partition Assistant, MiniTool Partition Wizard, Paragon, GParted (Linux).

Probé algunos. Mi experiencia:

  • AOMEI: Me pedía pagar para casi cualquier operación útil. Versión gratis muy limitada.
  • EaseUS: Similar, funciones clave tras paywall.
  • MiniTool Partition Wizard FREE: Me dejó hacer lo que necesitaba sin pagar.

Así que me quedé con MiniTool. No voy a decir que es perfecto ni que es “el mejor”. Pero cumplió: me permitió reducir C: y crear D: sin drama.

¿Por qué MiniTool pudo hacer lo que Windows no?

Porque estas herramientas de terceros tienen algoritmos más avanzados para:

  • Mover archivos del sistema antes de reducir
  • Reubicar archivos inamovibles (o al menos trabajar alrededor de ellos)
  • Operar a nivel más bajo que la interfaz de Windows

No es magia. Es simplemente que tienen más “permisos” y funcionalidad que la herramienta básica de Windows.


Guía paso a paso: cómo dividí mi disco con MiniTool Partition Wizard

Te cuento exactamente cómo lo hice. Sin saltarme pasos, sin inventar. Así pasó.

Paso 0: Preparación (lo más importante)

1. Hice backup de mis datos importantes

Copié todo lo que no quería perder a un disco externo. No porque esperara que fallara, sino porque tocar particiones siempre tiene riesgo. Es como la regla de los paracaidistas: llevas paracaídas de respaldo no porque esperes que falle el principal, sino porque si falla, no hay segunda oportunidad.

2. Conecté la laptop a corriente

Si tienes laptop, enchúfala. Si se va la luz en medio de una operación de particiones, puedes quedar con un sistema que no arranca.

3. Cerré todos los programas pesados

Nada de descargas, renderizado, juegos. Solo el navegador con las instrucciones y MiniTool.

Paso 1: Descargar e instalar MiniTool Partition Wizard Free

Fui a la web oficial (minitool.com/partition-manager/) y descargué la versión FREE. No necesitas pagar para las operaciones básicas de particionado.

La instalación es estándar: siguiente, siguiente, instalar. Nada raro.

Paso 2: Abrir MiniTool y localizar mi disco interno

Al abrir el programa, ves una interfaz con todos tus discos. Esto es CRÍTICO: tienes que identificar correctamente cuál es tu disco interno.

Yo tenía:

  • Disk 0: 931 GB (mi disco interno, SSD M.2)
  • Disk 1: 1863 GB (mi disco externo USB)

Me fijé en el tamaño y las particiones existentes para estar 100% seguro. En Disk 0 veía:

  • EFI System Partition (100 MB)
  • C: (930 GB, NTFS)
  • Recovery (600 MB)

Ese era mi disco.

Paso 3: Reducir la partición C:

Aquí viene la parte importante:

  1. Hice clic derecho sobre C:
  2. Seleccioné “Move/Resize Partition”
  3. Apareció un gráfico donde puedo arrastrar el borde de la partición
  4. Yo quería dejar C: en aproximadamente 400 GB
  5. Así que arrastré el borde derecho hacia la izquierda hasta que C: quedó en 400 GB
  6. Eso dejó unos 530 GB de espacio no asignado

Importante: en este punto, los cambios NO se aplican todavía. MiniTool trabaja con una “cola de operaciones”. Tú planeas todo y luego presionas “Apply” para ejecutar.

Esto es súper útil porque puedes revisar, ajustar, cambiar de opinión. Si te equivocaste, simplemente cancelas y listo.

Paso 4: Crear la partición D: con el espacio no asignado

  1. Hice clic derecho sobre el “Unallocated Space” (espacio no asignado)
  2. Seleccioné “Create”
  3. Configuré:
    • Letra de unidad: D:
    • Sistema de archivos: NTFS
    • Etiqueta de volumen: “Datos”
    • Tamaño: todo el espacio disponible (~530 GB)
  4. Le di OK

De nuevo, esto solo lo “agendó”. Todavía no pasó nada en mi disco.

Paso 5: Revisar el plan y aplicar cambios

Antes de aplicar, MiniTool me mostraba cómo quedaría el disco:

Disk 0:
├─ EFI System (100 MB)
├─ C: (400 GB, NTFS)
├─ D: (530 GB, NTFS) ← nueva
└─ Recovery (600 MB)

Revisé dos veces. Todo se veía bien. Entonces presioné el botón “Apply” (esquina superior izquierda).

MiniTool preguntó: “¿Estás seguro?”. Dije que sí.

Y ahí empezó el proceso.

Paso 6: Esperar (y no tocar nada)

El programa me dijo que necesitaba reiniciar para aplicar los cambios en la partición del sistema. Acepté.

La computadora se reinició y antes de entrar a Windows, apareció una pantalla azul (estilo modo de recuperación) con el logo de MiniTool y una barra de progreso.

Esto es normal. Es MiniTool operando “por debajo” de Windows para hacer los cambios con seguridad.

El proceso tardó unos 15 minutos (depende de tu disco y cuánto estás redimensionando). Durante ese tiempo:

  • NO apagué la computadora
  • NO toqué nada
  • Solo esperé mirando la barra

Cuando terminó, se reinició automáticamente y entró a Windows normalmente.

Paso 7: Verificar que todo funcionó

Abrí “Este equipo” y… ahí estaba. Disco C: (400 GB) y Disco D: (530 GB).

Para asegurarme:

  1. Abrí D:
  2. Creé una carpeta de prueba
  3. Copié unos archivos
  4. Los abrí para confirmar que funcionaban

Todo perfecto.


Qué hice después: mover mis datos a D:

Una vez que tenía D: funcional, empecé a mover cosas:

  • Documentos, Descargas, Imágenes, Videos: Las carpetas de usuario las redirigí a D: (clic derecho en la carpeta → Propiedades → Ubicación → Mover)
  • Proyectos de trabajo: Los moví manualmente a D:\Proyectos
  • Programas portables: Los que no necesitan instalación, los puse en D:\Apps

Ahora mi C: solo tiene Windows y programas instalados. Todo lo demás está en D:.

Beneficios reales que noté:

  • Más fácil hacer backup (copio D: completo a disco externo con un simple drag & drop)
  • Si algún día formateo o reinstalo Windows, solo toco C: y D: queda intacto
  • Mentalmente más ordenado: “sistema en C:, vida en D:”

Preguntas que me hice (y que probablemente tú también tienes)

¿Por qué Administración de discos no pudo hacer esto?

Porque tiene limitaciones técnicas en cómo maneja archivos del sistema. No puede mover ciertos archivos que están “anclados” en posiciones específicas del disco. Herramientas de terceros como MiniTool tienen algoritmos más sofisticados para reubicar esos archivos antes de redimensionar.

¿Esto es seguro? ¿No voy a perder mis datos?

Es tan seguro como cualquier operación con particiones: generalmente seguro, pero con un pequeño riesgo. Por eso el backup es obligatorio, no opcional. En mi caso, no perdí nada. Pero si algo hubiera salido mal (corte de luz, error de hardware), el backup me hubiera salvado.

¿Funciona igual en HDD que en SSD?

Sí. Yo lo hice en SSD, pero MiniTool funciona igual en discos mecánicos (HDD). La diferencia es que en HDD puede tardar más porque los discos mecánicos son más lentos físicamente.

¿Puedo hacer esto en una laptop con BitLocker activado?

Técnicamente sí, pero es más complicado. Lo ideal es suspender BitLocker temporalmente antes de tocar particiones, hacer los cambios, y luego reactivarlo. Si no, puedes tener problemas de arranque.

¿Cuánto espacio dejo en C: y cuánto en D:?

Depende de tu uso. Mi recomendación:

  • Disco de 500 GB: C: 200 GB, D: 300 GB
  • Disco de 1 TB: C: 300-400 GB, D: el resto
  • Disco de 2 TB: C: 400-500 GB, D: el resto

La idea es que C: tenga espacio cómodo para Windows (que ocupa ~30 GB), programas instalados (varía según uso), y margen para actualizaciones. El resto, para D:.

¿Qué pasa si después quiero cambiar el tamaño otra vez?

Puedes volver a usar MiniTool (o cualquier herramienta similar) para reducir o extender particiones. No estás casado con las decisiones que tomes hoy.


Errores que cometí (para que tú no los repitas)

Error #1: No hacer backup antes

Yo sí hice backup, pero casi me lo salto por impaciencia. No seas como yo estuve a punto de ser. Haz el backup.

Error #2: Intentar reducir “todo de una”

Al inicio quise reducir C: al mínimo posible para maximizar D:. Eso me generó ansiedad porque “¿y si me quedo sin espacio en C:?”. Mejor estrategia: reduce a un tamaño cómodo, usa el sistema unos días, y si necesitas ajustar, ajustas después.

Error #3: No identificar bien el disco

Casi selecciono mi disco externo por error. Por suerte me di cuenta a tiempo. Siempre revisa dos veces: tamaño del disco, particiones existentes, letra de unidad.

Error #4: Perder tiempo con “soluciones” que no resolvían el problema de fondo

Desfragmentar, limpiar archivos temporales, desactivar hibernación… todo eso ayuda marginalmente, pero no resuelve el límite fundamental de Administración de discos. Si Windows no te deja reducir más de 20-30 GB, necesitas una herramienta de terceros. Punto.


Checklist final: cómo dividir tu disco sin drama

Copia esto y síguelo al pie de la letra:

  • [ ] Backup hecho (datos importantes copiados a otro lugar)
  • [ ] Laptop enchufada o UPS conectado (si tienes)
  • [ ] BitLocker suspendido (si lo tienes activado)
  • [ ] Decisión tomada: cuánto para C: y cuánto para D:
  • [ ] MiniTool Partition Wizard FREE descargado e instalado
  • [ ] Disco interno identificado (por tamaño y particiones)
  • [ ] Clic derecho en C: → Move/Resize
  • [ ] Reducir a tamaño deseado (ejemplo: 400 GB)
  • [ ] Clic derecho en espacio no asignado → Create
  • [ ] Configurar D: (letra D:, NTFS, todo el espacio)
  • [ ] Revisar plan en MiniTool (¿se ve bien?)
  • [ ] Apply y esperar (no apagar, no interrumpir)
  • [ ] Reinicio automático → pantalla azul de MiniTool → esperar
  • [ ] Windows arranca → verificar que D: aparece
  • [ ] Crear carpeta de prueba en D: y copiar archivos
  • [ ] Mover carpetas de usuario a D: (Documentos, Descargas, etc.)
  • [ ] Celebrar (porque lo lograste)

Conclusión: la lección más importante

Después de toda esta experiencia, la conclusión es simple: Administración de discos de Windows tiene límites reales. No es tu culpa, no es un bug, no es que estés haciendo algo mal. Simplemente es una herramienta básica con funcionalidad limitada.

Para tareas “simples” (formatear un USB, crear una partición en espacio vacío), funciona perfecto. Pero para redimensionar particiones de sistema con archivos inamovibles, necesitas herramientas más potentes.

MiniTool Partition Wizard fue mi solución. No es perfecta, no es mágica, pero funcionó. Y lo hizo gratis, que es importante.

Si tú estás donde yo estaba —mirando “Espacio disponible para reducir: 12 GB” y pensando “esto no puede ser real”— ahora sabes que no estás solo y que sí hay solución.

Solo necesitas:

  • La herramienta correcta
  • Un backup de seguridad
  • Paciencia para seguir los pasos
  • Y el coraje de presionar “Apply”

Espero que esta guía te ahorre las horas que yo perdí buscando. Si te sirvió, compártela con alguien que también esté luchando contra su disco C:. Y si tienes dudas o algo no te quedó claro, déjame un comentario. Estoy aquí para ayudar.

¡Éxito con tu particionado!


Artículo basado en experiencia real con Windows 11 Pro, SSD M.2 de 1TB, febrero 2026. Herramientas usadas: Administración de discos de Windows 11, MiniTool Partition Wizard Free 12.8.

Únete a la Comunidad CubaNexo y Aprende Marketing Que Funciona En Cuba

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *